Cada año, enfrentarme al taller de teatro joven supone un reto diferente. Esta vez tenía claro que quería implicarme no solo en la dirección, sino también en la escritura.
Varios casos de acoso escolar ocurridos en nuestro entorno me llevaron hasta Medusa. Yo siempre la había conocido como un monstruo, sin apenas saber nada de la historia que se escondía detrás de esa imagen.
Era el momento de intentar hacerle un poco de justicia. Aunque fuera justicia literaria.

¿Quién decide quién es el monstruo de una historia?
#ProyectooMedusa
